Porque Oramos? Lc. 11,5-13

El Señor dijo en Mateo 6:8 “Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis”. Entonces, ¿por qué quiere Dios que usted hable con Él de sus necesidades, si Él ya las conoce? La respuesta es que orar no es informar a Dios; es honrarlo como la fuente de nuestra vida. El Señor quiere que usted entienda quién es Él: un Padre todopoderoso quien desea involucrar a Sus hijos en lo que está haciendo. También somos llamados a orar porque es crucial para nuestro crecimiento espiritual. Usted puede memorizar muchos versículos, asistir a la iglesia, ser bautizado, y hablar acerca de Jesucristo, pero si descuida la oración se encuentra en camino de una derrota espiritual. Usted no puede desarrollar una relación íntima con alguien, a menos que pase tiempo hablando y escuchando, para conocer a la otra persona. Dios se revela a Sí mismo hasta el punto de que usted puede abrir a Él su corazón, escucharlo, y luego actuar de acuerdo con lo el Señor le muestre. La oración tiene que ver básicamente con una relación. Jesús dijo a Sus discípulos: “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré” (Juan 14:14). ¡Pero eso no significa que usar la coletilla de “en el nombre de Jesús” en cada petición que haga, obliga a Dios a darle lo que usted quiere! Jesús explica más adelante que Él hará todo lo que le pidamos si estamos morando en Su presencia y somos llenos de Su Espíritu (Juan 15:7, 8). Orar en Su nombre significa venir a Él bajo Su autoridad, en sumisión a Su voluntad, y en total dependencia de Él.
